Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al usar el sitio web, usted consiente el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Por favor, haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

Seguridad en el trabajo bajo la normativa 2025

https://cecapicapacitacionindustrial.com/wp-content/uploads/2024/02/CECAPI-CURSO-EN-LINEA-NOM-017-STPS-2008-EQUIPOS-DE-PROTECCION-PERSONAL-1024x683.png

En 2025, México actualizó la NOM-017, una norma crucial para la seguridad y salud en el trabajo, que regula el uso de equipos de protección personal (EPP) en los centros laborales. Esta nueva versión de la norma busca ofrecer mayores garantías para los trabajadores frente a los riesgos de los ambientes laborales, al establecer medidas más estrictas y claras en la clasificación de peligros y en el manejo de equipos de protección.

Entre las principales modificaciones se encuentra una detallada clasificación de riesgos laborales, que ahora incluye no solo los riesgos físicos y mecánicos, sino también los químicos, biológicos y eléctricos. Esto permite una identificación más precisa de los peligros asociados a cada puesto de trabajo, y obliga a las empresas a actualizar regularmente esta información, especialmente si los procesos o equipos cambian.

En adición, la normativa actual establece directrices renovadas para el empleo y administración de los equipos de protección individual. Se requiere que las organizaciones instauren procedimientos detallados para la limpieza de las prendas protectoras que hayan estado expuestas a materiales nocivos. Igualmente, se incorpora la obligación de disponer o tratar de forma particular los equipos de protección que estén deteriorados o que hayan alcanzado el fin de su vida útil, para prevenir su uso posterior y los riesgos que esto podría ocasionar.

El enfoque también se extiende a los trabajadores de empresas externas contratadas para servicios especializados. Se exige que estos trabajadores reciban la misma formación en seguridad laboral y que se les proporcione los equipos de protección necesarios, al igual que a los empleados permanentes. Esta medida asegura que los contratistas estén igualmente protegidos en su entorno laboral.

Una de las principales características de la reciente legislación es el minucioso registro de los EPP. Estos deben someterse a revisión, mantenimiento y, si es preciso, sustitución. Asimismo, se establece la obligación de documentar la distribución y reposición de artículos desechables, como guantes y mascarillas, en actividades con riesgo de contacto con sustancias peligrosas. Este registro debe ser detallado y de fácil acceso.

En cambio, se establece una nueva condición para los visitantes que acceden a zonas donde es obligatorio llevar EPP. Estos tienen que seguir las mismas reglas que el personal, asegurando de este modo que no ocurran accidentes ni se produzcan exposiciones a peligros. Esto abarca desde suministradores hasta revisores o auditores, quienes, debido a su ingreso a zonas de peligro, deben estar también resguardados.

La certificación de los equipos también se ha reforzado. Ahora, la norma exige que los equipos de protección personal adquiridos por las empresas cuenten con una certificación válida emitida por organismos acreditados, lo que asegura que los equipos cumplen con los estándares de seguridad requeridos. En caso de que no existan normas específicas para un determinado equipo, se deberán cumplir con las Normas Mexicanas o, en su defecto, con las regulaciones internacionales de seguridad.

Finalmente, la reciente edición de la NOM-017 comenzará a aplicarse seis meses después de su divulgación formal, lo cual permitirá a las compañías ajustarse a los nuevos requerimientos. Durante este lapso de transición, la normativa anterior continuará en uso.

Este cambio demuestra el esfuerzo de México por optimizar las condiciones laborales y asegurar un entorno seguro para los empleados, reduciendo los peligros y mejorando la calidad de vida en los lugares de trabajo.

By Otilia Adame Luevano

También te puede gustar